martes, 23 de febrero de 2010

SOY UNA REINA

Papá Noel me trajo un disfraz de reina para disfrazarme cuando llegara el carnaval.
El día del pasacalles me lo puse, pero hacía mucho frío. También me lo puse en el colegio, el día que celebramos el carnaval y quemamos el caramelo. Lloré cuando se quemó porque me dió mucha pena. Y en El Portil también hubo fiesta de carnaval y me lo volví a poner, pero esta vez hacía un día estupendo, con un sol precioso que parecía mentira después de tantos días de lluvia.
Todo el mundo decía que estaba muy guapa de princesa, pero yo enfadada decía "reina", porque mi disfraz era de reina, que es más que princesa.
Si leeis mis aventuras, sabréis que el año pasado me disfracé de rana, ¿quién me habrá dado el beso que me ha convertido en reina?

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