A ella le gusta mucho jugar conmigo y aprende muchas cosas de su hermana mayor. Ya tiene ocho dientes, gatea y se queda de pie ella sola, para andar necesita ayuda.
Papá le ha comprado una tarta y yo he soplado la vela, porque ella todavía no sabe soplar. Hemos jugado y comido chuches que ha traído su padrino. Ha terminado tan cansada que se ha quedado dormida con Bob Esponja.




