sábado, 24 de noviembre de 2012

EL YAYO TAMBIÉN SE FUE

Un rey mago le prestó su camello al yayo para que subiera al cielo, porque murió el 5 de enero. Yo le quería   mucho y con él aprendí muchas cosas, a escribir mi nombre, a jugar al ajedrez y al dominó, a poner el portal de Belén...porque él tenía mucha paciencia conmigo y los dos pasábamos mucho tiempo juntos, cuando yo todavía no iba al cole. Algunas veces lo echo de menos y lloro cuando veo la foto que mamá tiene en la salita, una foto pequeñita de mi yayo.


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